Estas en > Inicio > Artículos > La enseñanza sin palabras.
 
       
Vuelve a la página principal
 
     
Si quieres conocernos un poco mejor, entra
   
Una breve historia de nuestro estilo, Goju-Ryu
     
   
Aquí te informamos de las actividades que organizamos y/o participamos
       
    Interesantes trabajos realizados por nuestro Grupo de Estudio y amigos          
    ¿Quieres conocer más dontr nuestro Grupo de Estudio y su forma de trabajo? Pues entra          
 
Nuestro Dojo
         
  Galería de fotos de actividades ya realizadas          
  Si quieres opinar sobre nuestra web hazlo aquí          
  Opina, comenta, pregunta,debate, di lo que quieras pero sin faltar al respeto por favor          
  Enlaces de páginas de nuestros amigos          
  Si quieres comunicarte directamente con nosotros pincha aquí          
                   

PRESENTACIÓN

Es difícil expresar en palabras aquello que sólo de forma empírica se puede demostrar. Sirva este cuento, cuya lectura nos es aconsejada por nuestro cómplice en el mundo de las artes marciales Salvador Palomo, para llamar la atención de aquellos que avanzan únicamente con pasos basados en la teoría. En palabras del maestro G. Funakoshi "...lo que aprendas con tu cuerpo no lo olvidarás nunca..."

Panagiotis Mourtis

LA ENSEÑANZA SIN PALABRAS

En un pasaje del Zhuangzi un carnicero explica su arte. Para empezar se concentró en el objeto de su trabajo, hasta no ver más que los animales que debía despiezar. Al principio los veía en conjunto, pero al cabo de tres años sabía percibir las estructuras íntimas tan bien que, al cortar, su cuchillo ya no encontraba resistencia alguna y, por consiguiente, no se desgastaba en absoluto.

 
 

El Zhuangzi dice que ésta es una enseñanza para comprender cómo "alimentar la vida". El que quiera aprender el arte del Tao debe hacer como estos artesanos, porque su método es enteramente concreto y práctico: concentrándose y trabajando todos los días se puede aprender a poseer el propio cuerpo y a no desgastar el espíritu. Los nudos se deshacen, las barreras se caen, el flujo circula por todas partes y lo natural se recupera. En una última contradicción lo espontáneo es el fruto de un largo trabajo sincero y aplicado, de la repetición ritual y con ritmo de los mismos gestos y las mismas actividades. Ningún discurso puede sustituir ningún proceso de transformación.

"El cuerpo taoísta". Kristofer Scipper.

Artículos